Versión para constructoras e inmobiliarias
El asesor cierra la venta, el comprador firma desde el celular, y nadie vuelve a digitar nada.
Ninguno de estos problemas es culpa de nadie. Son consecuencia de que el documento nace en papel.
El asesor tiene que coincidir físicamente con el comprador para poder cerrar.
Letra ilegible, cédulas mal transcritas, campos en blanco que nadie notó a tiempo.
Doble trabajo, y una segunda oportunidad de equivocarse sobre un dato que ya estaba bien.
Si se pierde la hoja no hay respaldo. Y un escaneo no prueba quién firmó ni cuándo.
Nadie sabe cuántas ventas van este mes, ni cuáles quedaron a medio completar.
Un mismo apartamento puede quedar prometido dos veces y nadie se entera hasta que es tarde.
Hoy el formato es papel que después se convierte en dato. Lo que proponemos lo invierte: nace como dato, y el papel es solo la impresión final.
Del cierre de la venta al documento firmado, sin que el asesor y el comprador tengan que estar en el mismo lugar.
Apartamento, área, garajes, valor, cuota inicial, crédito y plan de cuotas.
Le llega por correo y por WhatsApp. En ese instante el registro queda congelado.
Ve las condiciones bloqueadas y completa sus datos desde el celular.
Le llega un código a su correo registrado, lo digita, y la firma queda hecha.
Idéntico al formato de siempre. Se imprime y va a la carpeta.
Si cuota inicial más crédito más plan de cuotas no da el valor total, el sistema no deja enviar.
Si el apto ya tiene un registro de venta activo, el sistema lo advierte antes de que se prometa dos veces.
Se avisa si esa persona ya tiene otro registro activo, para que no se dupliquen procesos.
El asesor puede dejarlo a medias y volver después. Nada se pierde por cerrar la pestaña.
Sin descargar nada y sin crear usuario. Es un link, se abre en el navegador que ya tiene.
Apartamento, valor y forma de pago en gris. Los puede leer y no los puede tocar.
Si la compra es en pareja aparece su bloque y firma también. Si no, ni se muestra.
Dos casillas separadas: aceptar las condiciones y autorizar el uso de sus datos. Ambas quedan registradas.
Cédula, certificado laboral y extractos quedan pegados al registro. Se acabó el «mándamelos por WhatsApp».
Código enviado a l•••@correo.com · válido por 10 minutos
Solo quien tiene acceso al correo registrado puede completarla. Eso es lo que la hace atribuible a una persona.
Si alguien modifica una sola letra del PDF después de firmado, la huella deja de coincidir y se nota.
La firma electrónica tiene los mismos efectos jurídicos que la manuscrita cuando se puede probar quién firmó y que el documento no cambió. Aquí ambas cosas quedan probadas.
Una hoja escaneada no prueba nada de esto. El certificado de firma es, en la práctica, más respaldo del que hoy tienen sobre papel.
| Concepto | Fecha | Valor |
|---|---|---|
| Separación | 05/09/2026 | $5.000.000 |
| Cuota 1 de 10 | 15/10/2026 | $11.050.000 |
| Cuotas 2 a 10 | mensual | $99.450.000 |
Es solo una muestra. El formato real se arma con los campos, el orden y los textos que ustedes usan hoy.
Nombre, tipo de dato, si es obligatorio, quién lo llena y en qué sección aparece. Nada viene impuesto.
Encabezado, consecutivo, pie de página y textos legales tal como los manejan en el documento actual.
Un formato distinto por proyecto, por tipo de inmueble o por forma de pago, todos activos al mismo tiempo.
Si el asesor pudiera seguir editando mientras el comprador revisa, terminaríamos con un documento firmado que dice algo distinto a lo que el comprador leyó. En una venta inmobiliaria eso no es un detalle de sistema: es un problema legal.
Desde que sale el link, el registro queda bloqueado. Nadie puede tocar valores ni condiciones.
Si hay que corregir algo, el asesor usa ese botón. Se anula el link anterior y queda escrito por qué.
El comprador recibe otro link y vuelve a leer las condiciones corregidas antes de firmar.
Es un paso más en el proceso. Es el paso que protege a la constructora y al comprador por igual: lo que se firmó es exactamente lo que se leyó, y queda el historial de quién cambió qué.
Eso hoy se firma en el mismo papel. Al digitalizarlo, la autorización tiene que viajar con el flujo — o la constructora quedaría peor parada que antes.
Una casilla propia, separada de la aceptación de condiciones, antes del botón de firmar. Queda con fecha, hora y el texto exacto que aceptó.
La constructora es la responsable del tratamiento. NodoTech actúa como encargado: custodia la información y no la usa para nada más.
Caduca a los 8 días, con recordatorio automático por correo y WhatsApp al tercero. Después de eso deja de abrir y hay que reenviarlo.
Cada estado tiene fecha, responsable y motivo cuando aplica. Eso es lo que hoy no existe en una carpeta física.
Nosotros montamos el formato exacto que usan hoy. Y les queda el editor para ajustarlo, crear otros y manejar varios proyectos a la vez, sin depender de nosotros.
Decirlo por escrito es lo que hace que cuatro semanas sean cuatro semanas. Nada de esto hace falta para que el proceso funcione completo.
El comprador abre un link en el navegador que ya tiene en el celular. Descargar una app sería un obstáculo, no una ventaja.
La identidad se valida con el código que llega a su correo registrado. Crear una cuenta solo para firmar una vez hace que la gente abandone.
Usamos firma electrónica con evidencia, que es la que la Ley 527 valida para este tipo de documento. El certificado avanzado tiene costo por firma y no se necesita aquí.
Esto es el Registro de Venta interno de la constructora, el paso previo. La escritura pública sigue su curso normal.
El link sin usuario, la firma con código, el orden de firmantes, la generación del PDF y el envío automático ya funcionan hoy dentro del módulo de Escrituración.
Las tres etapas, el editor de plantillas, la parametrización del formato de ustedes, la capacitación del equipo comercial y el soporte durante todo el año de uso.
El valor de la solución es de $8.000.000 al año. Se deja en $6.000.000 con la parametrización incluida, por ser un complemento del módulo de Escrituración que ya está contratado y funcionando.
Es un valor anual: cubre el uso de la solución y el soporte al equipo durante los doce meses. Se formaliza como otrosí al contrato vigente, no como una contratación nueva.
Antes de que esté todo terminado, ustedes prueban el flujo completo desde su propio celular. Si en ese punto no es lo que esperaban, se corrige el rumbo sin discusión.
Empezando por el módulo que ya conocen. El Registro de Venta es una pieza dentro de algo bastante más grande.
Los trece pasos del proceso, desde la promesa hasta la entrega del inmueble, con firmas digitales, control de fiducia y tablero de gerencia. Es donde vive el Registro de Venta.
Cada cliente con su avance visible y quién tiene la pelota.
Control de encargos, subsidios y cartas de aprobación.
La misma firma electrónica del Registro, en todo el proceso.
Cuántas unidades van, en qué etapa y qué está trabado.
El interesado que escribe a las diez de la noche, el que preguntó por un apartamento y nadie volvió a llamarlo, el que pidió cita y se perdió en un chat. Ahí también tenemos módulo.
WhatsApp, Instagram, Facebook, la web y el correo en una sola bandeja. Cada interesado con su historial completo, sin importar por dónde escribió.
Nodo atiende, califica y agenda. Nodle mira los números y avisa qué proyecto está frío, qué asesor tiene interesados sin contactar y de dónde vienen las ventas reales.
Responde de una a preguntas de precio, ubicación y disponibilidad, a cualquier hora.
Recordatorio de cita, seguimiento al interesado frío, aviso al asesor.
De interesado a visita, de visita a separación, de separación a venta.
El interesado agenda solo su visita a sala de ventas y le llega el recordatorio.
La pregunta que ninguna constructora responde con número: de los millones que se invierten en pauta al mes, cuáles terminaron en un apartamento vendido.
No cuántos clics ni cuántos mensajes: cuántas separaciones y cuántas ventas salieron de cada campaña, de cada proyecto y de cada asesor.
Una página por proyecto, con su formulario. El interesado entra directo a la bandeja y al pipeline, sin que nadie lo copie a un Excel.
Correo y WhatsApp a bases segmentadas: lanzamiento de torre, últimas unidades, cambio de precio. Con medición de quién abrió y quién respondió.
Interesados por proyecto, por rango de precio, por etapa. Se arman solas y se actualizan.
El comprador de hoy es quien recomienda al de mañana. Campañas de referidos con seguimiento.
Los interesados de hace seis meses que nunca se contactaron vuelven a entrar al embudo.
Nada de esta diapositiva ni de la anterior está incluido en los $6.000.000 anuales. Se cotiza aparte, cuando quieran mirarlo.
Con el visto bueno, arrancamos la Etapa 1 y en una semana hay un link funcionando para que lo prueben. Las definiciones que faltan se resuelven mientras se desarrolla.